La maldad

Para referirse a la maldad en el registro popular existen: ser de la piel de Barrabás Intensidad 3/5, ser mala gente Intensidad 3/5, ser mala persona Intensidad 3/5, ser un buena pieza Intensidad 3/5 (dicho con ironía), ser un mal bicho Intensidad 3/5, ser un tábano Intensidad 4/5, ser un tabanaco Intensidad 4/5 o tener mal corazón Intensidad 2/5, aunque ciertamente no son tan contundentes como los calificativos referidos a la traición.

Este niño es de la piel de Barrabás, me ha escupido y me ha dado una patada.

En el registro estándar puede utilizarse el adjetivo malo, que a veces resulta demasiado infantil o inocente.

Eres un niño malo, se lo voy a decir a mi mamá.

Otras veces no tanto.

Eres malo: te gusta hacer daño a los demás.

El deseo de hacer daño, es decir, la inclinación al mal puede expresarse mediante dos adjetivos del registro formal: malvado Intensidad 3/5 y malévolo Intensidad 3/5, aunque se usan poco.

El ogro miró a los niños con una sonrisa malévola. teatral

Ese deseo maligno en el registro popular encuentra la forma verbal tener mala fe Intensidad 1/5.

Tiene mala fe; ha dicho eso para hacerte daño.

Los adjetivos despreciable Intensidad 3/5, miserable Intensidad 4/5, ruin Intensidad 4/5 y vil Intensidad 3/5, también se refieren a la maldad que alguien demuestra, pero asociada a cobardía, falsedad, servilismo, ingratitud y, en general, a falta de nobleza. Ahora bien, todos estos adjetivos pertenecen al registro formal. En el registro popular y estándar es más habitual recurrir a los términos reservados para la traición.

Te aprovechaste de ella porque estaba pasando un mal momento; eres un ser vil y merecerías que te aplastasen como a una cucaracha. teatral

Miserable también puede ser un nombre, y, por tanto, actuar como insulto directo.

Te voy a partir el alma, ¡miserable! teatral

Canalla Intensidad 3/5 y bellaco Intensidad 3/5 solo actúan como nombres, significan lo mismo que miserable y, al igual que este, pueden utilizarse como insulto directo. Sin embargo son más enérgicos y teatrales que miserable.

Ven aquí, ¡canalla! y da la cara.

Indeseable Intensidad 5/5 es un adjetivo y nombre también referido a las “cualidades” expuestas en los párrafos anteriores; sin embargo, aquí puede añadirse el significado de “cuyo trato o proximidad no es recomendable”.

En este bar tenemos reservado el derecho de admisión y no nos gustan los indeseables como tú.

La crueldad es un tipo de maldad, consiste en hacer sufrir a otros o en presenciar el padecimiento de otros, con complacencia. El adjetivo cruel califica a estas personas más que insultarlas:

Los niños pueden ser muy crueles: yo de pequeña me divertía arrancando las alas a las mariposas.

En el registro popular puede escucharse no tener corazón Intensidad 1/5.

¿No tienes corazón? Ayúdalo, es tu propio hijo. teatral

A los que demuestran falta de compasión con los que sufren podemos llamarlos despiadados, pero este adjetivo es muy formal y no se siente como un insulto.

Es un ser despiadado: mandó asesinar a un hombre porque lo traicionó. teatral

A las personas realmente crueles y despiadadas es difícil insultarlas con tristes expresiones, las referidas a la traición son más enérgicas.

Lo has matado, ¡hijo de puta!

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